Pleito de pisos entre España y Gran Bretaña

Inversores británicos acusan a inmobiliarias por no terminar sus casas en la costa. A la vez, bancos y cajas españoles intiman a los deudores ingleses con requisas en su país.
Marbella, Estepona, Torrevieja y Menorca comienzan a ser territorios bien populares para los jueces británicos, que durante las últimas semanas se están hallando en sus tribunales con un gran incremento de las demandas concernidas a la crisis inmobiliaria española.
Por una parte, inversores británicos han empezado procedimientos judiciales en el Tribunal Supremo Britanico contra promotores inmobiliarios, por supuesto quebrantamiento de contratos para la construcción de casas en España. Por otro, entidades financieras españolas están desafiando con embargar bienes en Reino Unido de algunos británicos que han abandonado deudas hipotecarias en sus casas de la costa.
Esa es la doble cara de la judicialización que ha originado el eficaz desplome del sector del ladrillo español, en el que los británicos poseen invertidos unos 21.000 millones de dólares.

